miércoles, 18 de agosto de 2010

Bajo la lluvia, encuentro con la libertad.....

 Miras de nuevo el reloj, el tiempo pasa mas lento cuando esperas. Hace tres días faltaban 10, ahora faltan 5. A tu alrededor la gente huye de la fuerte granizada, la ciudad parece estremecerse azotada por la lluvia, aunque es apenas el medio día las nubes han tapado el cielo sumergiendo a la ciudad en un repentino atardecer. Todo un escenario apocalíptico que parece presagiar, lo que estas a punto de hacer. Ultimo vistazo al reloj, faltan 3, ya es hora. Pruebas tu cigarrillo una vez mas, juegas con el humo disfrutando cada milésima antes de tirarlo y por ultimo lo ahogas en un charco. Levantas la mirada y centras tu objetivo. Cruzas la calle despacio a pesar de que el cielo se desangra encima tuyo, solo unos pocos metros te separan del destino. Se te cruza por la mente una pregunta que parece venir de otro lugar, pero su voz es tan tibia, tan familiar...¿por qué?
Recuerdas que años atrás te hicieron esa misma pregunta y a pesar de responderla te la volviste a hacer en una conversación mas intima con tu interior para estar segura de que no mentías.

Recuerdas la miseria, los sin rostro que deambulan por las calles en busca de una oportunidad para salir del agujero o para hundirse mas en él. Los desterrados, los que gritan en silencio la desesperanza, la decepción. Recuerdas el dinero, tan cercano e inalcanzable, tan sucio, tan detestable, tan deseable, tan amargo y efímero, tan dulce y repugnante. Recuerdas el frío, recuerdas el hambre.

Recuerdas la injusticia, los sueños rotos, los espacios vacíos y expectantes siempre dispuestos a llenarse de nuevo con el calor de un abrazo, el derroche, la avaricia, la inconciencia. Recuerdas las voces que se pierden en el aire o en oídos sordos de mentes alienables. Recuerdas la ley, los falsos derechos, la hipocresía infame.

Recuerdas el dolor, habitaciones oscuras repletas de odio, el sometimiento, la humillación, la impotencia, el miedo, la muerte, la sangre. Recuerdas los que faltan y ya nunca volverán, recuerdas la sonrisa hipócrita de la verdad, la nostalgia de un mundo tan lejano y tan real, donde el viento sopla vida y se respira libertad. Recuerdas la mierda que has tenido que tragar mientras otros se revuelcan como cerdos en caviar, recuerdas los golpes que has tenido que aguantar mientras ves que el mundo se sumerge en oscuridad.

¿Por qué? El porque es agobiante y lo ves todos los días, sales a la calle y te llenas de porques que se mantienen como preguntas aunque sabes las respuestas. El porque se transforma en un “como” y revuelca tu cabeza moviendo tu vida.

Ya no es tiempo de reflexiones, simplemente no son necesarias, el mundo argumentara por ti. El cielo grita de emoción, se estremece impaciente, el tiempo se congela para darte un respiro y el mundo se calla para escuchar el disparo...

Has corrido como nunca, pero aun los tienes detrás, sonríes complacida, el sol ha vuelto a brillar. Das la vuelta a la esquina, ya es tiempo de volar. Sacas de tu mochila el par de alas viejas y las acaricias con ternura para
hacerlas despertar, han estado contigo siempre y no te van a dejar, las colocas en tu espalda y respiras libertad.

2007

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