sábado, 28 de agosto de 2010

Simplemente una muestra del dolor ke puede llegar a sentirse ante la impotencia con respecto a la realidad cotidiana y la vulnerabilidad humana

 

Simplemente una muestra del dolor que puede sentirse ante la impotencia con respecto a la realidad cotidiana y la vulnerabilidad humana.

Presentación
En este proyecto pretendo presentar una instalación-acción que muestra la vulnerabilidad del ser humano frente a las consecuencias que puede tener la arrolladora guerra y como se ha normalizado la situación socialmente. En este caso en particular me refiero a las minas anti persona.
La idea parte del estudio de los conceptos de los sublime y lo siniestro que surgen en la historia del arte con el romanticismo a principios del siglo dieciocho, liberándose éste de las formas canónicas, simétricas y finitas establecidas por el arte clásico y en particular el pensamiento platónico de las ideas perfectas eternas. Se plantean entonces conceptos rescatados del Medioevo acerca del caos, la desproporción y la infinitud que cuestionan los ideales estéticos simétricos y conmensurables de la sociedad de la época, y que plantean también su consecuente vulnerabilidad y finitud en este inmenso universo.
Inicialmente hablare de los preceptos estéticos de los que surge la idea de la acción partiendo del texto "Lo Bello y lo Siniestro" del escritor español Eugenio Trías. La acción está planteada para representar los principios básicos de la idea de belleza en el romanticismo según el autor. Citando a Kant "El arte bello muestra precisamente su excelencia en que describe como bellas cosas que en la naturaleza serían feas o desagradables. Las furias, las enfermedades, devastaciones de la guerra, etc., pueden ser descritas como males muy bellamente, y hasta representadas en cuadros;...". Por lo tanto según ideas del autor (E. Trías), "lo siniestro constituye condición y límite de lo bello. En tanto que condición, no puede darse efecto estético sin que lo siniestro esté, de alguna manera, presente en la obra artística. En tanto que límite, la revelación de lo siniestro destruye ipso facto el efecto estético. En consecuencia, lo siniestro es condición y límite: debe estar presente bajo forma de ausencia, debe estar velado, no puede ser desvelado.", por tanto "El arte es fetichista: se sitúa en el vértigo de una posición del sujeto en que *a punto está* de ver aquello que no puede ser visto; y en que esa visión, que es ceguera, perpetuamente queda diferida.". Es a partir de dichos principios que surge en mi la idea de que lo esencial en el ejercicio artístico-estético es el punto en que la forma (o el "soporte") supera el contenido del ejercicio exaltándolo más allá de sí mismo, es entonces cuando la forma misma del ejercicio desaparece siendo reemplazada por lo que produce en el espectador o incluso en el mismo artista como medio de presentación de la idea. Para mí la idea de lo bello conlleva un poco en el fondo la noción de la eterna dualidad vida-muerte.
Por otro lado el ejercicio está orientado también por la idea bioética de que el ser humano como individuo y como estructura biológica "independiente" debería ser intocable, no debería transgredirse nunca esta estructura pues no está planteada para ser transgredida y la transgresión en si puede causar daños permanentes en la estructura física y mental del individuo. Es así como siendo un individuo netamente urbano al que no le tocan los estragos de la guerra directamente, pretendo plantear la posición de lo que siento al ver diariamente en las noticias y en general en los medios de comunicación masiva acerca de los destrozos de la guerra, y también la sensación de impotencia que me produce el ver como estamos ya tan acostumbrados a este tipo de información que en realidad no nos afecta.
 
Formalización
Surge aquí la idea de recrear por medio de una acción los resultados de una transgresión al individuo, basándome en la información que brindan los medios mismos acerca de lo que producen las minas anti persona y en el trabajo fotográfico “Preliminar del David” del artista Miguel Angel Rojas, llevo a cabo un ejercicio en el que me transgredo a mi mismo públicamente para traer un poco de lo que se ve lejanamente en los medios a la realidad inmediata.
Construyo como soporte de la acción una instalación en el espacio que consta de un área en el piso cubierta por tierra en la que se encuentra la imagen del ser humano vulnerable pero intacto  en su estructura física, rodeado del peligro inminente de las minas (bombillos) que lo iluminan sin que él sea capaz de verlas. Durante el ejercicio se puede escuchar un azadón en off labrando la tierra que remite directamente al campo y al hombre del campo. Pasado determinado tiempo suena una explosión y el individuo pisa una de las minas-bombillo recreando la explosión de la mina y el consecuente daño en el cuerpo vulnerable. El individuo muestra la herida que viene siendo la transgresión, que al ser llevada en medio del ejercicio estético pretende cuestionar como vemos cada día cosas peores en los medios de comunicación con las eternas guerras y sus consecuencias, pero parecen realmente no afectarnos, hasta que las tenemos enfrente.

Bibliografía

-         Eugenio Trías. Lo Bello y Lo Siniestro. 1982
-         Medios de Comunicación.
-         Google.
-         Wikipedia.
                                                                  
Junio 2008
Fotos: Evelyn Barona

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